Mi profesión me eligió y la vida me mostró el camino.

EN RESUMEN

Sobre mí, mis valores y mis herramientas terapéuticas.

Julie

31 años, franco-española, enamorada de la vida y de los placeres sencillos, deportista y epicúrea.

Recorrido profesional

Farmacéutica, Marketing, Kinesiología, Coaching Emocional, Karmaterapia, Yoga ...

Kinesiología

Es la herramienta central para ayudarte en la realización de tu trabajo de desarrollo personal.

Nuestro objetivo

Ayudarte a encontrar tu camino de iniciación, el de tu realización, y guiarte en el transcurso de los obstáculos.

RESPETO por todo lo que nos rodea

Vivir en conciencia con todos los demás reinos (animal, vegetal y mineral...), todos estamos conectados entre sí.

Relaciones sentimentales

Mi especialidad es apoyar a las personas víctimas de relaciones tóxicas; restaurar el AMOR de uno mismo es la prioridad.

UNIDAD

El yoga permite calmar la mente, para ayudarte a entrar en introspección. Yoga significa unión del Ser individual (cuerpo y mente) con el Todo.

Restablecer la PAZ interior

Ir al encuentro de cada parte de tu Ser con autenticidad, amor propio, fuerza interior y perseverancia. Alcanzar el equilibrio.

«Nadie puede ser maestro en su arte sin haberlo experimentado»

SI QUIERES LEER MÁS SOBRE MI...

Mi nombre es Julie, soy francesa de raíces y española de adopción, amo ambos países. Tengo la gran suerte de que la vida me lo ha hecho todo bastante sencillo y me ha facilitado los pasos hacia el cambio… Pero a pesar de todo esto, un día me desperté de mi burbuja de ilusiones y tuve una crisis interna: todo lo que había hecho, realizado o planificado en mi vida adulta, lo había hecho por motivaciones externas. Por algo o alguien, por respetar las convenciones o la cadena de obligaciones que nos imponemos debido al sistema en el que vivimos. 

A nivel amoroso estaba en una relación muy tóxica y mi autoestima estaba por los suelos, me encerraba mentalmente y no sabía cómo salir de esta prisión. A raíz de esto empecé a tener síntomas físicos: no aceptar mi cuerpo y sentirme menospreciada por aquella pareja.

A pesar de que me gustaba mucho mi trabajo de marketing, sentía que no cumplía plenamente con mi propósito que es el de ayudar. Comencé entonces una labor de introspección a través de sesiones de kinesiología, luché contra mis demonios internos, hice un trabajo de limpieza importante, empecé con mi proyecto profesional… y entendí que lo más importante para ser feliz es el amor hacia uno mismo. Este amor puede desplazar montañas, es el que te permite respetar tu cuerpo y tu alma y duplicar el sentimiento amoroso hacia los demás y hacia la vida. 

Ahora conozco mi propósito; es el de disfrutar cada momento llenándome de energía que transito para poder dar apoyo, ayuda y herramientas a los que me lo piden, y cada día estoy agradecida y bendigo la vida. Tengo fe en que el Universo es perfecto; todo llega en el momento adecuado para cada uno, solo hemos de tener fe en ello y el camino hacia la felicidad se abre sin tener que ejercer ninguna fuerza: es fluido, natural y placentero.

Mi formación inicial de farmacéutica me ha permitido tocar lo que es el mundo de la medicina alopática y tener un conocimiento bastante amplio de aquello para poder evaluar sus pros y sus contras. El beneficio dado a los pacientes para ciertas patologías es innegable, sin embargo, siempre estuve convencida de que existen otras vías de curación que no necesitan medicina. Simplemente es admitir que la medicina tradicional y alternativa son compatibles; no soy partidaria de excluir totalmente una u otra porque creo que depende de la patología, del grado de afectación y del paciente. 

El primer contacto con las medicinas alternativas fue cuando estaba en este momento de crisis. Fui a consultar una kinesióloga como paciente y la primera consulta me cambió la percepción que tenía de las medicinas alternativas. Digamos que siempre he estado abierta pero que mi lado racional y cuadricular me impedía abrirme a aquel mundo sin haberlo probado y experimentado. Entonces empecé a construir este cambio interno sobre mí misma y me beneficié del resultado sobre mi cuerpo y mi vida, que fue cuando me vine a vivir en España.

Me apasioné por la kinesiología y decidí estudiar en paralelo de mi trabajo, me enamoré de esta profesión. La Kinesiología Holística es una escucha atenta y un diálogo terapéutico con el cuerpo del paciente, que permite detectar la causa prioritaria del estrés que puede venir de varias fuentes (físicas, emocionales, químicas, energéticas). El cuerpo habla en nombre del subconsciente de la persona y permite llevar a la consciencia ciertos bloqueos. El objetivo es estimular los mecanismos de regulación, activación y adaptación fisiológicos necesarios al individuo para alcanzar un estado óptimo de salud. Luego completé esta formación haciendo un máster en Inteligencia Emocional y Coaching que me ha permitido desarrollar más en profundidad el campo de las emociones.

Lo habréis entendido: para poder acompañar a una persona en el camino de reconocimiento personal uno tiene que haber experimentado y transitado sus miedos y aprensiones. «Lo importante NO es la meta sino el camino»

El camino siempre se está abriendo y nunca acabamos el auto-conocimiento, pero mientras lo vamos descubriendo es bonito llevar a personas consigo.

Como leíste anteriormente, por experiencia de vida y también por la proporción de consultas que realizo sobre este tema, me especialicé en las relaciones toxicas de pareja. En este ámbito, ayudo a:

– Reconocer cuáles son los vínculos perjudiciales entre las personas, que impiden a la persona avanzar en su vida.

– Identificar cuál es el grado de toxicidad de esta relación, que sería en este caso diferenciar la relación de víctima de un perverso narcisista, de una relación tóxica, y de una relación pasional que llamo yo “espejo” (que te permite evolucionar).

– Buscar si es necesario el origen del bloqueo (en el pasado de la vida actual, en el transgeneracional, u otros).

– Dónde se localizan (en qué cuerpos) los residuos de los vínculos.

– Sanar y Transformar los vínculos de la manera justa para ambas partes, y beneficiar a la persona para que pueda encontrar paz interior y reencontrarse, reconocerse. 

Para las personas escépticas, creo que también soy la persona adecuada porque precisamente, al inicio ponía mucho en cuestión las terapias alternativas; probablemente porque vengo de una carrera muy científica donde cada modelo se tiene que demostrar, pero probándolo y viviéndolo estoy ahora la prueba en imagen que “Sólo los idiotas no cambian de opinión”.  El beneficio de la terapia se hace sentir a partir del momento en el que la persona confía en el proceso y permite a su cuerpo expresarse para poder sanar el sistema entero. A partir de allí la magia opera.

“Lo que la boca no habla, el cuerpo la acaba gritando”

“Lo que te sucede es sólo un reflejo de las ideas que tienes en el subconsciente”